viernes, 19 de junio de 2026

cuentos y poemas

 

CONSIGNAS HAROLDO CONTI

Consigna 3: voy a asustarme sin desconfiar , buscar mis sentimientos y huir de mis problemas

 

Consigna 2: edad 55 años. Sexo : femenino, Características físicas: sencilla, desprolija que desea; realizarse como mujer de campo y no depender de ningún campesino como se siente: desconfianza en cualquier persona desconocida pero  a su vez tiene curiosidad porque no conoce

Consigna 1: A Roberta la hago recorrer el Banco Provincia dónde puede retirar dinero de un cajero automático, a la municipalidad dónde puede conocer el municipio, a la plaza dónde puede conocer a los artesanos en una feria a la Iglesia dónde puede asistir a misa, al parque dónde puede pasear, se siente bien pero apremiada por el  mal clima, vuelve a casa.

Ale.

15/6/2026

Consigna 4:

Roberta encuentra un paquete sospechoso que tenía una pila de libros envueltos, luego  se encuentra con un delicuente y le dice arriba las manos, deme los libros, sin los libros en su poder toma un colectivo que lo aleja de la terminal de ómnibus y en el colectivo se hace amiga de Marcelo y distraída pierde la billetera con todo el dinero y sus documentos.

Ale.

16/6/2026.

Mi pasión

Mi pasión por el futbol

Encuentra en la pelota

Un partido para ver el mundial de EEUU

En dónde argentina hoy juega contra Argelia

Y hinchar por Argentina.

Esperando que Argentina gane

Y Messi haga un gol

Y el dibu Martinez ataje un penal

Y termine el partido   1 a 0 A argentina.

Ale.

16/6/2026,

La diferencia entre la gente del pueblo y la ciudad

En el pueblo, se conversa poco, no se habla tanto, son gente de poca palabra. En cambio, en la ciudad, se anda con el chisme, charlan más, se pregunta por la tía , por la zutana, ¿vos a quien preferís a la gente del pueblo o a la  de ciudad?

Ale.

17/6/2026

SE EXTRAÑA A LOS TRENES

Los trenes, aquellas locomotoras que andaban, iban y venían , dónde la gente, viajaba en los vagones y conversaban, Hoy se ha perdido, ya los trenes no están, los extrañamos, las vías están vacías, ya no viajamos en esas locomotoras. Los trenes , han perdido su ritmo, el colectivo, el avión y  los taxis , los han desplazado. ¡Hay aquellos ferrocarriles!.

ALE.

17/6/2026.

UNA HISTORIA DE TRENES

El tren salía a las cuatro y media o tal vez a las cuatro y media, Recién veinte minutos , antes , iban  hacia la locomotora, pero de cualquier manera, el hijo se ponía nervioso, dos horas antes. Todos los de Huanguelen, eran así, Apenas, llegaban eran así. Apenas llegaban y ya estaban pensando pensaban en las voces que comían  a su hora el hijo se ponía nervioso eran así, Apenas llegaban y ya pensaban manera, el hijo, se ponía nervioso, dos horas antes. Todos los de Huanguelen , eran  así, Apenas llegaban y ya estaban pensando en las voces, que comían eran así, Apenas llegaban y ya estaban  pensando en las vacas, que comían a su hora o en el gato , que habían dejado en lo del vecino, Para él , Bahia blanca, era la plaza Rivadavia, el Parque de Mayo, Villa Mitre, Tiro Federal , porque la primera vez que vino , con el viejo y  fueron a parar allí. De cualquier forma llegaron diez minutos antes y estaban ten excitados que casi se meten en otro tren.

Mientras cruzaba la avenida Alem, se preguntaban como podía llegar a la Plaza Rivadavia que de cualquier manera así, presidía su historia y luego sus años y toda la linda vida y luego sus años que llevaban adentro y bueno la plaza siempre había estado allí como el segundo día , mientras cruzaba la calle vio al padre, por anticipado en un rincón del hall de la galería. Lo había llamado , así (ellos todavía decían  galería) encogida dentro del sobre todo que dentro con la valija de cartón, imitación a cuero y un montón de paquetes sobre las rodillas, manoseándose el boleto , para asegurarse que todo seguí todo allí.

Lo había llamado tres o cuatro veces desde el hotel , pero el estaba fuera y el muchacho entendio mas o menos, Después de tratar de llegar a la casa a pie, por los supuestos tratar llegar a la casa, a pie, por supuesto los taxis  y los colectivos lo espantaban. Se había estraviado en un punto de la Avenida Alem y  antes de perder de vista el teatro Municipal prefería volver a Estación Sud y esperar el tren.

Hacia dos pares de años que no veía al padre, pero estaba seguro que iba a encontrarlo igual. La misma cara, blanca y esponjosa que se empequeñecían cuando miraban la camisa a lunares, el mismo sobretodo negro,  que calzaba con las dos manos y el par de zapallitas con el cuello de terciepelo el pelotón negro que calzaba con dos manos y el par de zapatillas elásticas.

La estación Sud se había empequeñicido con los años. Eso parecía, tal vez con un par de andenes mal iluminados. En otro tiempo veía todo aquello coloreado por una estrella mágica. La propia gente estaba impregnado  de esa estrella, Era misteriosa, leve y gentil, como si no fuera a cambiar hacia morir alguna vez y la estación lucia como una calesita, pero la gente de cualquier forma, la vieja estación Sud lucía un montón de chapas viejas y olor a  pescado.

Vio el padre en un banco, debajo del horario de trenes, parecio muy alto y grande. Tenía las manos envueltas en la camisa, la mirada envuelta en la camisa, la mirada perdida en el aire, Miraba en su dirección  pero no lo veía. No miraba nada, Reacciono cuando tuvo allí.

-         ¡Padre!

Se abrumaron  y se dieron la mano , de acuerdo a la vieja costumbre. El padre dejo que el hijo, lo saludaron un buen rato. Tenía ese olor familiar, un olor familiar que evocaba  aquellos hombres reservados de su niñez

Que le sentían con breve indulgencia, como un canto y delante del cual tragaba  saliva tontamente. Se apartaron y el hijo pregunto sin soltarte los brazos.

-         Como va?

-         Bien , bien.

-         Se miraron y callaron un rato  y después se volvieron a  abrazar.

-          Y usted que tal?

-         Bien, bien

-         ¿La hermana?

-         Y bien

-         La puso una mano sobre el pelo . El padre  sonrió . Estaba acostumbrado a aquel estilo.

-         ¿A que hora sale el tren?

-         A las cuatro y media.

-         Son las tres  y cuatro, vamos a tomar algo.

-         No mejor nos quedamos aquí¿  A Dónde  vamos a ir. Entre  que animaban  el tren  y engachaban la  locomotora se va al tiempo.

-         Si pero nosotros no tenemos nada ver con eso, Vamos

-         Y a dónde?

-         No hagas  cumplidos conmigo. Hijo.

-         Estuvieron peleando hasta un rato por fín lo convenció  y se metieron  a travez una perspectiva área simplificada, veía un pedazo de anden numero 3.

-         El hijo pidió una gaseosa y el padre un vino.

-         Miraron el reloj del bar  y eran las cuarto .

-         Volvamos , ya va  a llegar el tren.

-         Cierto; Vamos.

-         Ale.

-         18/6/2026

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