El día que las piedras se dispararon
Martín desde pequeño miraba con la esperanza de que las piedras se impulsaran y un día se
dispararon hacia adelante y le golpearon
la cabeza y salió todo machucado. La
caída y el golpe fueron tan grandes que tuvo que ir al hospital y no quiso
hacerlo nunca más. La odisea de las piedras
no se volvió repetir prefirió jugar a los dados o a las cartas pero
nunca más jugaría con las piedras como
si fueran canicas.
Ale.
17/8/2020
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